14 abril 2013

Empleo de la electricidad en las civilizaciones antiguas

A pesar de que podamos pensar que la electricidad es algo moderno, hoy en día es sabido que el hombre la conocía desde hace varios milenios. Todos los historiadores están de acuerdo en designar al filosofo y matemático griego Thales de Mileto, como la primera persona que intuyo la existencia de este tipo de energía; quién alrededor del año 600 a.C. descubrió la electricidad estática, al darse cuenta de que al frotar el ámbar éste podía atraer algunos objetos. La electricidad evolucionaría desde que la simple percepción del fenómeno, a su tratamiento científico, que no se haría sistemático hasta el siglo XVII-XVIII.

Aunque todavía no está claro, a día de hoy, parece ser que tanto en Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma mucho antes que se tratara la electricidad científicamente, se conocían algunas de sus propiedades. Un ejemplo claro es el empleo de peces eléctricos como la anguila o la raya eléctrica para tratar diversas dolencias como dolores de cabeza, la gota... 

Igualmente, parece ser que en el Antiguo Egipto se empleaban obeliscos recubiertos de ciertos metales como pararrayos que protegían las inmediaciones de los templos. Hoy en día hay quienes, basándose en los jeroglíficos encontrados en el templo de Hathor de Dendera, sostienen que el inventor de la bombilla no fue Thomas Alba Edison (realmente sólo fue el primero en patentarla en 1880), sino a los antiguos Egipcios. Sin embargo, a pesar de lo que pueda aparecer en las imágenes, hay una posible explicación científica que invalida dicha suposición: las supuestas bombillas representan a Horus emergiendo en forma de serpiente de una flor de loto.

Otro posible uso de la electricidad, esta vez en Mesopotamia, son las llamadas Baterías de Bagdad  un conjunto de jarrones de unos 14 cm de alto y 4 cm de diámetro, fabricados entre el año 248 a.C y el 226 d.C. En su interior tenían un cilindro de cobre fijado con asfalto a la abertura del cuello y dentro del cilindro, una vara de hierro. Aunque no se ha demostrado todavía, se cree que el espacio entre el cilindro de cobre y las paredes del jarrón se llenaba de algún líquido electrolito (como por ejemplo zumo de uva), que permitía la reacción electroquímica.  A continuación podéis ver un ejemplo del funcionamiento, y la supuesta aplicación de estos artefactos desaparecidos, desgraciadamente, tras la guerra de Bagdad.



Finalmente os dejo una infografía, donde se recogen algunas suposiciones sobre el uso de la energía en las antiguas civilizaciones (la mayoría de ellas son suposiciones).

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